La Comisión de Protección de Datos de Irlanda, autoridad encargada de aplicar el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) en la Unión Europea, abrió una investigación “a gran escala” contra X, la red social propiedad de Elon Musk, por la generación de imágenes sexualizadas mediante su chatbot de inteligencia artificial Grok, desarrollado por xAI.
El organismo europeo analizará si la plataforma incumplió las normas de privacidad al permitir la creación de imágenes deepfake de personas reales, incluidas mujeres y menores, y si gestionó adecuadamente los datos personales de ciudadanos del bloque. La pesquisa se suma a investigaciones abiertas en Francia y el Reino Unido.

El caso ha reavivado el debate sobre las diferencias regulatorias entre Europa y Norteamérica. Mientras en Estados Unidos la protección de la libertad de expresión goza de amplias garantías constitucionales y un enfoque más permisivo hacia las plataformas digitales, la Unión Europea aplica estándares más estrictos en materia de privacidad y control de contenidos.

Críticos sostienen que este tipo de investigaciones y posibles sanciones pueden limitar el margen de expresión y desarrollo tecnológico que sí existe en Norteamérica, al imponer mayores restricciones a herramientas de inteligencia artificial y a la circulación de contenidos en línea.

