Europa, una de las lunas de Júpiter, vuelve a ser un foco central de la investigación científica debido a nuevas evidencias que refuerzan su potencial para albergar vida bajo su superficie helada. Dos estudios recientes —uno liderado por geofísicos de la Universidad Estatal de Washington y otro respaldado por la NASA— aportan pistas clave sobre cómo su océano subterráneo podría recibir energía y nutrientes suficientes para sostener ecosistemas.

Bajo kilómetros de hielo, Europa esconde un océano salado con más agua líquida que todos los océanos de la Tierra juntos. Aunque su superficie es hostil por la intensa radiación de Júpiter, los científicos señalan que procesos internos podrían hacer habitable su interior. Uno de ellos es la delaminación del hielo, un mecanismo mediante el cual el hielo rico en sales se vuelve más denso, se desprende y transporta compuestos químicos desde la superficie hasta el océano oculto, proporcionando nutrientes de forma constante.

La NASA destaca que Europa cumple con los tres ingredientes esenciales para la vida: agua líquida, química adecuada y una fuente de energía sostenida. Esta energía podría provenir de reacciones químicas, la radiación superficial y la flexión gravitatoria que genera calor interno.

Aunque no se ha confirmado la existencia de vida, estos avances fortalecen la idea de que Europa es uno de los lugares más prometedores del sistema solar para encontrar condiciones compatibles con vida microscópica, objetivo central de la misión Europa Clipper.


