Un alto funcionario del régimen iraní reconoció que existen avances hacia un posible proceso de negociación nuclear con Estados Unidos, pese a la creciente tensión militar entre ambos países. Ali Larijani, jefe del Consejo de Seguridad Nacional de Irán, afirmó que “la puesta en marcha de un marco de negociación avanza”, aunque no precisó plazos ni condiciones, y atribuyó la percepción de falta de diálogo a una “propaganda de guerra”.

Las declaraciones se dieron tras una reunión de Larijani con el presidente ruso Vladimir Putin en Moscú, en un contexto marcado por el refuerzo del despliegue militar en el estrecho de Ormuz y el mar Arábigo. Desde Washington, el presidente Donald Trump confirmó que ha impuesto un ultimátum a Teherán para alcanzar un acuerdo sobre su programa nuclear, advirtiendo que el margen de negociación es limitado, aunque expresó su preferencia por una solución diplomática.

Autoridades iraníes reiteraron que no aceptarán negociaciones que incluyan sus capacidades defensivas o su programa de misiles balísticos y condicionaron cualquier acuerdo al levantamiento previo de sanciones. Al mismo tiempo, mandos militares de Irán advirtieron que el país está preparado para responder ante cualquier agresión.

Estados Unidos mantiene una fuerte presencia naval en la región y ha advertido que no tolerará maniobras militares “inseguras” por parte de Irán. En respuesta, Teherán anunció ejercicios navales con fuego real, mientras actores regionales intensifican esfuerzos diplomáticos para evitar una escalada del conflicto.


