El estado de sitio decretado tras los ataques contra agentes de la Policía Nacional Civil ha generado un impacto directo en la economía, especialmente en los restaurantes, el turismo y los servicios, donde se registra una reducción de hasta 55% en la afluencia de clientes, principalmente en el área metropolitana. Esta caída afecta de forma significativa a un sector que agrupa alrededor de 20 mil establecimientos de alimentos y bebidas en todo el país.
La Gremial de Restaurantes de Guatemala señaló que, aunque respeta las medidas adoptadas para garantizar la seguridad y el orden público, la disminución de clientes ha reducido las ventas y ha puesto en riesgo la estabilidad de muchos negocios. Por su parte, la Asociación de Proveedores de Servicios Turísticos de Antigua Guatemala y Sacatepéquez indicó que la percepción de inseguridad y las restricciones a la movilidad han limitado la llegada de visitantes.
Aunque en el interior del país se observa mayor normalidad, la Cámara Guatemalteca de Alimentos y Bebidas afirmó que la afectación alcanza también a la cadena productiva. La Cámara de Industria de Guatemala pidió que el estado de sitio produzca resultados claros en seguridad, se aplique con transparencia y contribuya a restablecer la confianza y la actividad económica.

