La UNESCO sumó recientemente 26 nuevos sitios a su lista de Patrimonio Mundial, reconociendo paisajes que, más allá de su belleza o singularidad, conservan testimonios fundamentales de la historia humana y natural. Muchos de ellos tienen algo en común: la piedra como protagonista.
Cavernas, acantilados, sepulcros excavados en roca o alineamientos megalíticos son algunos de los escenarios donde distintas culturas dejaron huellas duraderas, talladas o grabadas en la superficie del planeta. Estas inscripciones en piedra hablan de espiritualidad, cosmologías, relaciones con el entorno y también de evolución geológica.
Domus de janas (Italia)

En la isla de Cerdeña, bajo la superficie de la tierra, se extiende uno de los conjuntos funerarios más extensos del Mediterráneo occidental. Las domus de janas, o “casas de las hadas” según la tradición local, son miles de sepulcros excavados en la roca entre los milenios V y III a.C.
Megalitos de Carnac y las costas de Morbihan (Francia)

Paisaje cultural de Murujuga (Australia)

Cañón del río Peruaçu (Brasil)

Parques Nacionales Phong Nha-Ke Bang y Hin Nam No (Vietnam y Laos)

Tumbas imperiales de Xixia (China)

Møns Klint (Dinamarca)

Es también un paraíso para los paleontólogos: los desprendimientos frecuentes dejan al descubierto fósiles, mientras que sus bosques y praderas calcáreas albergan especies raras, como orquídeas y mariposas amenazadas.

