En 2025, las remesas familiares se consolidaron como un pilar fundamental de la economía guatemalteca, alcanzando un récord de US$25,530.2 millones e incrementando su participación al 20.7% del Producto Interno Bruto (PIB).
Este crecimiento del 18.7% respecto al año anterior fue impulsado por factores como el desempeño del mercado laboral hispano en Estados Unidos y el endurecimiento de las políticas migratorias, que generaron un temor a redadas e incentivaron el envío de ahorros.
Las remesas dinamizan la economía al sostener el consumo de bienes y servicios, fomentar la inversión en vivienda, educación y salud, especialmente en áreas rurales, y proveer liquidez al sistema financiero.
Más de seis millones de guatemaltecos se benefician de estos ingresos, que crecen significativamente más rápido que la economía nacional, evidenciando una alta dependencia del país a este flujo de divisas y posicionando a Guatemala como líder mundial en remesas per cápita.

