Desde el inicio del gobierno de Javier Milei, el empleo público nacional ha disminuido de forma sostenida como parte de una política orientada a reducir el tamaño del Estado y mejorar la eficiencia del gasto. Entre diciembre de 2023 y noviembre de 2025, la planta estatal se redujo en 60.494 puestos, manteniendo una tendencia constante durante 2024 y acelerándose en 2025.
Esta reducción ha permitido un mayor control del gasto corriente, liberando recursos y contribuyendo a una mejora presupuestaria, al evitar el crecimiento desmedido del presupuesto y el aumento de la deuda futura. El caso plantea lo contrario con Guatemala, donde una política similar podría fortalecer la sostenibilidad fiscal, hacer al Estado más eficiente y prevenir presiones financieras a mediano plazo.

