Nacido en Corpus Christi, Texas, y criado en la cultura chicana, Abraham Quintanilla nunca negó el peso de sus raíces mexicanas. Sus abuelos emigraron de Coahuila a Estados Unidos, sentando las bases para una familia orgullosamente mexicoamericana.
Desde joven, Abraham mostró inclinación por la música, un talento que cultivó al formar el grupo vocal The Dinos junto a compañeros de secundaria. El camino, sin embargo, estuvo plagado de obstáculos.
En la década de los 60, Abraham dejó la música para ingresar a la Fuerza Aérea de Estados Unidos y formalizar su relación con Marcella Samora —con quien tendría a sus tres hijos: A.B., Suzette y Selena.

Tras dejar el ejército, abrió el restaurante PapaGayo’s, donde su hija menor, Selena, daría sus primeros pasos como cantante.

La inestabilidad económica, producto de una recesión y el cierre del negocio, llevó a Abraham a reorientar su carrera: retomó el nombre Los Dinos, pero ahora con sus hijos al frente.
Se convirtió no sólo en manager, sino en mentor, productor y formador de talentos, forjando a diario el repertorio y la disciplina que después los llevaría a la cima de la música latina.


