Para 2026, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) contará con un presupuesto de Q829 millones, de los cuales Q309 millones se destinarán a su funcionamiento, Q20 millones al pago de deuda política y Q500 millones para la preparación de las elecciones generales de 2027. Este año preelectoral será clave, ya que también se renovará la cúpula del TSE, encargada de ejecutar los recursos.
Los fondos permitirán ampliar los puestos y jornadas de empadronamiento, descentralizar el voto en áreas rurales, fortalecer delegaciones y subdelegaciones, capacitar personal y asegurar la logística electoral, incluyendo el embalaje y traslado de materiales, el voto asistido para personas con discapacidad y la actualización de la cartografía electoral. También se reforzará el uso de tecnología, con inscripción de candidatos en línea, adquisición de equipos y licencias informáticas para garantizar transparencia en el conteo y transmisión de resultados.
Expertos, como Alejandro Quinteros, destacan que el presupuesto debe ejecutarse con eficiencia, evitando compras innecesarias como las del TREP, y priorizando la transparencia y fiscalización mediante coordinación con la Contraloría y la Superintendencia de Bancos. Además, se recomienda enfocar recursos en jóvenes votantes, comunicación digital y la eliminación de trámites burocráticos que dificultan la logística electoral.

