El Karolinska Institutet descubrió un mecanismo inesperado que conecta a la dopamina y la serotonina, dos neurotransmisores clave para la motivación, el estado de ánimo y el movimiento. Publicado en Science Advances, el estudio revela que la dopamina liberada localmente en la pars reticulata de la sustancia negra (SNr) puede aumentar la serotonina, modulando así la actividad de los ganglios basales, una red cerebral esencial para seleccionar acciones y regular funciones motoras y emocionales.

El equipo, en colaboración con Columbia University y la Universidad de San Francisco, empleó técnicas avanzadas como imagen de dos fotones, optogenética, registros eléctricos y bloqueo de receptores para medir en tiempo real cómo la dopamina influye indirectamente en los mecanismos de la serotonina. Esta interacción, nunca antes documentada, sugiere que conexiones entre neurotransmisores podrían ser más comunes de lo que se creía.

Según los investigadores, comprender esta relación abre nuevas posibilidades para tratar Parkinson, trastornos del estado de ánimo y enfermedades neuropsiquiátricas, dado que la dopamina y la serotonina regulan conjuntamente motivación, aprendizaje y movimiento. Los próximos pasos incluirán evaluar si modificar esta interacción mejora los síntomas motores y explorar si procesos similares ocurren en otras áreas relacionadas con recompensa y emociones.


