El Congreso discutirá el presupuesto 2026, estimado en Q163,783.4 millones, el más alto en años recientes. El proyecto incluye un déficit fiscal del 3.3%, equivalente a Q33 mil millones, cifra que el Cacif considera insostenible para la economía guatemalteca. Según el sector empresarial, el crecimiento del gasto supera ampliamente los niveles registrados en los últimos 15 a 20 años.
El Cacif advierte que más del 50% de la nueva deuda se destinaría a gasto de funcionamiento, mientras otro porcentaje significativo cubriría el servicio de la deuda. Solo un 16% del presupuesto quedaría para inversión pública, porcentaje catalogado como insuficiente y contrario a recomendaciones internacionales.
También señalan que el proyecto incluye preampliaciones sin detallar montos, fuentes de financiamiento ni entidades ejecutoras, lo que afecta la transparencia y la planificación presupuestaria.
Entre las consecuencias previstas si se aprueba el presupuesto destacan: incremento de tasas de interés, presión sobre la canasta básica, posible aumento de impuestos y un nivel de endeudamiento que ya supera la capacidad de pago del país. Finalmente, resaltan que el servicio de la deuda 2026 sería mayor que el presupuesto asignado al Ministerio de Salud.

