El príncipe heredero saudí, Mohammed Bin Salman, anunció en la Casa Blanca que Arabia Saudí elevará sus inversiones en Estados Unidos de 600.000 millones a casi un billón de dólares, enfocadas en tecnología, inteligencia artificial y otros sectores estratégicos.
El anuncio se produjo durante su reunión con el presidente Donald Trump en el Despacho Oval, donde ambos destacaron la estrecha alianza bilateral. Trump sostuvo que una inversión de tal magnitud fortalece la seguridad nacional estadounidense al generar empleo y crecimiento económico.
En el marco de la visita, la Administración Trump confirmó un acuerdo para que Arabia Saudí adquiera cerca de 300 tanques y avanzó en la entrega de aviones de combate F-35, como parte de una serie de convenios en defensa, energía nuclear y cooperación tecnológica. La visita de Bin Salman, la primera en más de siete años también buscó concretar inversiones previamente anunciadas y negociar nuevas ventas de armamento.
Trump defendió públicamente al príncipe heredero frente a acusaciones por el asesinato de Jamal Khashoggi y presionó para que Riad se una a los Acuerdos de Abraham, aunque Arabia Saudí insiste en que solo lo hará si existe un camino creíble hacia un Estado palestino.

