El Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV) cuenta en 2025 con un presupuesto vigente de Q7,670 millones; sin embargo, al cierre de octubre solo había ejecutado el 41.72 %, dejando alrededor de Q5 mil millones sin utilizar.
Pese a este bajo nivel de ejecución, la cartera solicitó a la Junta Monetaria (JM) opinión favorable para gestionar dos nuevos préstamos internacionales por un total de US$750 millones (Q5 mil 737 millones) destinados a proyectos de infraestructura.
La JM aprobó la solicitud por unanimidad el 12 de noviembre. El primer crédito, por US$350 millones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), financiará la ampliación del tramo Teculután–Mayuelas de la carretera CA-9 Norte, un corredor clave para el comercio exterior. El segundo préstamo, por US$400 millones del Banco Mundial (BM), se invertirá en el mejoramiento de 640 kilómetros de caminos rurales en el altiplano, las Verapaces y el Corredor Seco, beneficiando a más de 5.1 millones de habitantes.
Ambos créditos ofrecen tasas entre 5.55 % y 5.97 %, con plazos de 23 a 31 años y períodos de gracia de hasta 8 años. Aunque las autoridades destacan que estos recursos fortalecerán la infraestructura estratégica del país, persisten cuestionamientos sobre por qué se recurre a más endeudamiento cuando existen miles de millones de quetzales sin ejecutar en el CIV y otras instituciones.

