El estado de California revocó 17.000 licencias comerciales de conducir emitidas a inmigrantes cuyos permisos excedían el plazo legal de estancia en Estados Unidos.
La medida, confirmada por el Departamento de Vehículos Motorizados (DMV), surgió tras una auditoría federal realizada por la Agencia Federal de Seguridad de Autotransporte (FMCSA), que detectó irregularidades en la vigencia de los documentos.
El caso ha generado repercusión nacional debido a su impacto en el sector del transporte, donde muchos de los afectados trabajan como choferes o camioneros. Las autoridades explicaron que las licencias fueron emitidas sin una verificación adecuada del estatus migratorio o del tiempo autorizado de residencia, lo que violaba normas federales de seguridad y control de identidad.
La Secretaría de Transporte de EE. UU. señaló que la revocación busca garantizar que todos los conductores comerciales cumplan con los requisitos legales y de seguridad. Sin embargo, organizaciones defensoras de los inmigrantes advierten que la decisión podría afectar a miles de familias, agravar la escasez de transportistas y provocar pérdidas económicas en un sector clave.
California, donde residen millones de inmigrantes, enfrenta ahora el reto de equilibrar la seguridad vial con la protección laboral y humanitaria de los trabajadores afectados.

