China incorporó oficialmente esta semana al Fujian, su tercer portaaviones y el más avanzado de su flota, durante una ceremonia encabezada por el presidente Xi Jinping en una base naval de Hainan. El navío, completamente diseñado y construido en el país, es el primero en contar con un sistema de lanzamiento electromagnético (EMALS), tecnología que hasta ahora solo poseía Estados Unidos.
Con un desplazamiento de 80.000 toneladas y una eslora de 300 metros, el Fujian lleva el nombre de la provincia continental más próxima a Taiwán. Más de dos mil miembros de la armada y de las unidades de construcción participaron en el acto, donde Xi entregó personalmente la bandera del Ejército Popular de Liberación al capitán y al comisario político del buque.
El Ministerio de Defensa de Taiwán advirtió que la entrada en servicio del portaaviones representa una “gran amenaza” para la isla, al considerar que China se prepara para operaciones en alta mar. En los últimos meses, Pekín ya había desplegado simultáneamente sus otros dos portaaviones, Liaoning y Shandong, en el Pacífico Occidental, en lo que Taiwán interpretó como un gesto de expansión militar.
La incorporación del Fujian marca un paso clave en la estrategia china de modernización de sus Fuerzas Armadas. Pekín aspira a contar con seis portaaviones para 2035, aunque su poder naval aún está lejos de los once portaaviones que posee Estados Unidos.

