Guatemala podría perder cerca de US$100 millones en 2025 debido a las ineficiencias en su sistema portuario, según un análisis presentado por la Asociación Guatemalteca de Exportadores (Agexport) y Fundesa.
El estudio, realizado en la Empresa Portuaria Quetzal (EPQ) y la Empresa Portuaria Nacional Santo Tomás de Castilla (Empornac), revela que los retrasos, limitaciones operativas y deficiencias en infraestructura están generando altos costos logísticos y pérdida de competitividad.
En la EPQ, el impacto económico se estima en US$60 millones. Entre los principales problemas destacan las restricciones de calado, que reducen entre 5% y 12% la capacidad de carga de los buques, y los prolongados tiempos de fondeo, que aumentan hasta cinco días. Además, la Terminal de Contenedores Quetzal (TCQ) ha disminuido su capacidad operativa entre 8% y 10%. Estas demoras ocasionaron pérdidas adicionales de entre US$16 y US$35 millones, ya que entre 350 mil y 650 mil toneladas de carga no ingresaron al país a tiempo.
En la Empornac, la pérdida proyectada asciende a US$35 millones, derivada de una caída del 50% en la productividad de las maniobras portuarias, pasando de 20–30 movimientos por hora a solo 5–6, lo que genera congestión y un costo de fondeo de hasta US$32 mil por buque.
Agexport advirtió que la situación portuaria y de infraestructura amenaza con volverse crítica, afectando el comercio exterior, generando desabastecimiento y reduciendo la competitividad nacional. Urge la modernización de puertos, carreteras y fronteras para sostener el crecimiento proyectado de las exportaciones en la próxima década.

