La industria automotriz europea podría enfrentar la interrupción de su producción en cuestión de días debido a las restricciones impuestas por China a la exportación de semiconductores.
Pekín prohibió que Nexperia, un fabricante de chips neerlandés perteneciente a la compañía china Wingtech Technology, exporte productos fabricados en sus plantas chinas.
La medida se produjo después de que el Gobierno de los Países Bajos tomara el control de la empresa en virtud de las leyes de emergencia destinadas a salvaguardar la producción estratégica. La compañía se especializa en la producción masiva de chips, considerados vitales para la industria automotriz europea.
Es probable que la escasez de semiconductores afecte a proveedores clave en una semana, mientras que el impacto podría extenderse a todo el sector en un plazo de 10 a 20 días.
Los fabricantes de automóviles y sus proveedores están manteniendo reuniones de crisis con funcionarios gubernamentales para elaborar planes de contingencia, pero han advertido que el abastecimiento y la certificación de componentes de reemplazo llevarán meses.
Los informantes indicaron que las consecuencias podrían extenderse más allá de Europa, y los fabricantes de automóviles estadounidenses también se podrían ver afectados. La industria se vio sorprendida por la decisión de Ámsterdam de tomar el control de Nexperia tras la presión de Washington, revelaron dos de las fuentes.

