El rapero Sean Combs, conocido como Diddy, será sentenciado este viernes en Nueva York sin el peso de la cadena perpetua sobre sus hombros, tras ser exonerado de los cargos más graves que afrontaba.
Los jurados le absolvieron el pasado julio de los delitos más graves que se le imputaban, por crimen organizado y tráfico sexual, que podrían haberle acarreado una pena máxima de cadena perpetua.
Pero le declararon culpable de dos cargos de transporte para ejercer la prostitución, por los que enfrenta hasta 20 años de prisión.
El equipo legal de Diddy -encabezado por el mediático Marc Agnifilo- solicitó recientemente al juez la anulación de estos dos cargos o bien la celebración de un nuevo juicio.
Sin embargo, Subramanian rechazó este martes la propuesta y mantuvo la fecha de sentencia para el 3 de octubre.
La fiscalía ha pedido para él no menos de once años en prisión por «décadas de abuso» y otras conductas delictivas en las que, aseguran, incurrió el rapero.

