El fentanilo ha sido el gran protagonista de la “epidemia de los opioides” que desde hace décadas afecta a Estados Unidos y cuyos ecos se han hecho notar ya en otros países.
Un grupo estadounidense de investigadores ha llamado la atención sobre el riesgo que implican los nitazenos. Según recalca el equipo, estos compuestos son mucho más potentes que drogas como el fentanilo y además pueden pasar desapercibidos en los tests habituales, lo que podría estar contribuyendo al carácter “emergente” de esta droga.
Los nitazenos son una categoría de opioides creados en la década de 1950, pero nunca aprobados para su uso farmacológico.
Para los pacientes, especialmente aquellos con trastorno por uso de opioides o aquellos expuestos a sustancias ilícitas, los nitazenos suponen una amenaza seria y a menudo oculta, señalaba en una nota de prensa Shravani Durbhakula, coautora del estudio.
El estudio de estas sustancias ha llevado al equipo a alertar sobre su “rápida expansión en el mercado ilícito”. La dificultad a la hora de detectar los nitazenos, que pueden aparecer en distintos formatos, supone un problema añadido a la hora de tratar las sobredosis causadas por estas sustancias.

