Un estudio reciente ha revelado cómo la dieta influye directamente en la salud capilar.
El consumo elevado de bebidas azucaradas (más de 3.500 ml por semana) se asocia con una mayor pérdida de cabello, especialmente en hombres.

En contraste, niveles adecuados de vitamina D muestran una relación inversa con la gravedad de la alopecia, destacando su papel clave en el ciclo del folículo piloso.
También se ha observado que los suplementos con extracto de té verde pueden reducir la caída del cabello gracias a sus propiedades antioxidantes.

En mujeres, el hierro ha demostrado ser esencial para un buen crecimiento capilar.
Sin embargo, un exceso de vitamina A (retinol) podría contribuir a la aparición de alopecia areata, una forma localizada de pérdida de cabello.

Estos hallazgos subrayan la importancia de una nutrición equilibrada para mantener la salud del cabello, evitando excesos y asegurando la ingesta adecuada de nutrientes esenciales.


