Las cámaras empresariales de Guatemala reportan un aumento alarmante en los casos de extorsión, especialmente dirigidos a camiones repartidores de productos de consumo masivo.
Desde junio de 2025, se ha observado una duplicación en el cobro de “peajes” criminales en varios sectores del área metropolitana. Se estima que la incidencia de este delito ha crecido entre un 40 % y 50 %, especialmente en zonas consideradas de alto riesgo.
El fenómeno coincide con disputas territoriales entre grupos criminales, derivadas de recientes traslados de reos al centro penitenciario Renovación 1 y operativos en cárceles. Ahora, el personal de distribución —pilotos, vendedores y auxiliares— enfrenta cobros simultáneos por distintas estructuras delictivas, lo que duplica los costos operativos y pone en riesgo sus vidas.
Zonas como la 18, 6, 7, 5, 21, 24 y 25 de la capital, así como los municipios de Villa Nueva, Mixco y Amatitlán, presentan altos niveles de violencia y agresiones a repartidores. Empresas han suspendido rutas, ajustado horarios y reforzando protocolos de seguridad.
La Cámara de Industria exige corredores protegidos, patrullajes focalizados y mayor control en los centros penitenciarios, desde donde se presume se coordina buena parte de estos delitos. También demandan acciones públicas más contundentes para frenar la crisis y proteger al sector formal.


