La Asamblea General de la ONU inicia esta semana con unos 130 jefes de Estado y de Gobierno, mientras crece la tensión entre Irán, Estados Unidos e Israel y el riesgo de una escalada militar de mayores proporciones.
La confrontación, marcada por ataques cruzados y amenazas, mantiene en alerta a la comunidad internacional. En la región permanecen alrededor de 50,000 soldados estadounidenses y el Pentágono ha movilizado bombarderos B-1B Lancer con munición de combate hacia bases operativas.
Irán, por su parte, anunció el derribo de otro dron estadounidense Predator y advirtió que responderá ante nuevas operaciones.
El estrecho de Ormuz también genera preocupación por su importancia para el comercio petrolero mundial. Aunque Donald Trump dijo estar dispuesto a reunirse con Masud Pezeshkian para buscar una salida negociada, las amenazas mutuas, la presencia militar estadounidense y la participación de Israel mantienen abierto el riesgo de una escalada que podría ampliar el conflicto.


