La discusión sobre el precio de los combustibles vuelve a evidenciar un problema de fondo: mientras el Congreso plantea suspender el IDP y reducir parcialmente el IVA, también existe una propuesta para eliminar completamente los impuestos a los combustibles. El Gobierno, por su parte, enfrenta el debate de un presupuesto de Q190 mil millones, cuyo financiamiento tendrá consecuencias para las próximas generaciones.
Más allá de discursos políticos, los guatemaltecos necesitan conocer cuánto costará realmente cada decisión, de dónde saldrán los recursos y quién terminará pagando la factura. Congreso y Ejecutivo deben asumir su responsabilidad y explicar con claridad sus prioridades, Puesto que son medidas a medias y no como deben ser.


