El expresidente demócrata Barack Obama parece estar haciendo lobby a favor de infundir temor en los ciudadanos frente a la inteligencia artificial. Eso podría influir en las elecciones de medio término, claves para el Gobierno de Trump
En medio de alarmas por el riesgo de que la inteligencia artificial (IA) acabe con la humanidad en la próxima década, o que sus avances alteren el equilibrio del poder global, hay una arista de la que poco se habla: el uso que la política busca darle a esta polémica. Y es que Estados Unidos se medirá en elecciones de medio término el próximo 3 de noviembre para renovar un tercio del Senado y toda la Cámara de Representantes. Ambas instancias son capaces de bloquear o de aprobar proyectos de ley del Gobierno de Donald Trump. Allí es cuando la IA se convierte en una herramienta útil en el camino a las urnas.

La polémica estalló cuando Jacob Coxon, un investigador de la empresa Anthropic, renunció a su cargo y acompañó su dimisión con una declaración alarmante: «Las personas que están construyendo la IA creen sinceramente que podría matarnos a todos en la próxima década». Luego, Evan Hubinger, jefe de seguridad de la misma empresa, apoyó su afirmación, publicada en X. Esto generó un escándalo, al que incluso se refirió el presidente estadounidense, Donald Trump. Pero el asunto va más allá: hacia el fondo de la estrategia electoral que cocinan los demócratas rumbo a las elecciones.
Las advertencias sobre la IA, de la noche a la mañana, generaron alarma y se convirtieron en prioridad para el mundo entero. También para los electores en Estados Unidos. Acá es donde aparece Barack Obama, el expresidente demócrata. Según The New York Times, durante una recaudación de fondos a puerta cerrada organizada en Manhattan el jueves pasado, el exmandatario «instó a los donantes del partido y a los congresistas demócratas a que la regulación de la IA se convierta en el eje central de su agenda. Les dijo que la IA era incluso más ‘peligrosa’ que las armas nucleares».

Nueva «operación psicológica» de los demócratas sobre la IA
Hablar de la rebelión de la IA contra la humanidad serviría a los demócratas para polarizar el interés de los votantes en medio de la alarma que se ha generado. Tal como asegura el New York Post, el argumento de Obama, de que el apocalipsis provocado por la IA sería peor que un apocalipsis nuclear «podría neutralizar con éxito el argumento de Donald Trump de que está interviniendo en Irán para impedir que el régimen desarrolle armas nucleares».
Al momento de elegir por quien votar, aquellos ciudadanos indecisos podrían hacerlo por quien ponga en su agenda el tema que más les preocupa, es decir, la amenaza que representa la IA.
El senador socialista Bernie Sander también opinó sobre el asunto, asegurando que va a proponer una “Ley para Prohibir la Superinteligencia Artificial”. Dario Amodei, fundador y director ejecutivo de Anthropic, amplificó el mensaje con un comunicado donde aseveró que es necesario desacelerar los avances de la IA y que Estados Unidos debe aplicar medidas contra China. A las «preocupaciones» se sumó la exvicepresidente Kamala Harris, de quien se sospecha que tiene aspiraciones presidenciales.
Es decir, el aparato de propaganda demócrata podría haberse puesto en marcha para apropiarse del discurso sobre el temor frente a la IA para capitalizar votos. En cambio, Donald Trump aseguró este fin de semana desde Irlanda que EEUU no va a frenar el desarrollo de esta tecnología. Son dos posiciones políticas que podrían influir en los resultados de las elecciones de medio término.
David Sacks, un empresario tecnológico estadounidense que se desempeñó como zar de la IA y criptomonedas en la Administración Trump, también sospecha del uso del tema en la agenda política de los demócratas. Dijo a Anthropic y OpenAI que «la forma más sencilla de no crear superinteligencia es que acepten no crearla». Asevera que si las misma empresas que desarrollan la IA no la regulan, como advierten sus propios CEOs, «sabremos que esto fue solo otro intento de captura regulatoria, o una operación psicológica en época electoral».

Oriana Rivas
Periodista venezolana radicada en Buenos Aires. Investigación para las fuentes de política y economía. Especialista en plataformas digitales y redes sociales.


