El presidente Donald Trump afirmó que Irán fue “probablemente” responsable del ataque con drones contra el oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudita. El incidente provocó daños, heridos y el cierre preventivo de la infraestructura. Aunque todavía no existen pruebas definitivas sobre los responsables, el ataque aumenta las tensiones entre Irán, Arabia Saudita y Estados Unidos.
La situación también afecta la seguridad energética y el transporte marítimo en el mar Rojo y el estrecho de Ormuz. Irán niega cualquier participación indirecta, mientras grupos iraquíes respaldados por Teherán también rechazaron la acusación. El conflicto regional continúa generando preocupación internacional por posibles nuevas escaladas militares.


