Los países del Golfo Pérsico analizan reunirse la próxima semana con funcionarios de Irán para discutir el futuro del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el transporte mundial de petróleo.
El eventual encuentro buscaría reducir las tensiones y establecer condiciones que permitan garantizar la seguridad y continuidad del tránsito de embarcaciones por esta estratégica vía.
La posibilidad de un diálogo representa un esfuerzo diplomático para evitar una mayor escalada del conflicto y sus efectos sobre los mercados energéticos.
La expectativa de una posible negociación ha contribuido a moderar los precios del petróleo, después de que el Brent alcanzara niveles cercanos a los US$108 por barril. Los mercados permanecen atentos a las conversaciones y a cualquier señal que permita normalizar el tránsito marítimo en la zona.


