El Ejército de Estados Unidos afirmó haber destruido cinco petroleros iraníes —Kivik, Charminar, Horizon 1, Riesco y Derya— después de ataques con misiles contra un buque de guerra estadounidense.
Según el comunicado, las tripulaciones recibieron la orden de abandonar las embarcaciones antes de los ataques.
La ofensiva elevó la tensión en Medio Oriente y provocó una respuesta de Irán contra instalaciones estadounidenses en Jordania.
Las Fuerzas Armadas jordanas informaron que sus sistemas de defensa aérea interceptaron 18 misiles balísticos lanzados hacia su territorio, mientras otros dos proyectiles cayeron en zonas deshabitadas.


