El Tramo 8 del Anillo Regional C-50 fue adjudicado a Ciansa durante el gobierno de Alejandro Giammattei por Q590.2 millones, pero al inicio de la administración de Bernardo Arévalo el proyecto quedó suspendido por problemas de derechos de vía y, posteriormente, por la falta de pago de estimaciones correspondientes a septiembre, octubre y noviembre de 2024.
Esta situación obligó a detener los trabajos entre enero y abril de 2025, según reconoció el propio Ministerio de Comunicaciones. Pese a ello, el contrato fue ampliado en Q113.9 millones durante la actual administración, elevando su costo total a Q704.2 millones.
Actualmente, el CIV reporta un avance físico de entre 65% y 67%, mientras que los desembolsos acumulados ya superan los Q452 millones. La empresa asegura que los trabajos se reactivaron este año y que la obra podría concluir en enero de 2028.


