Guatemala enfrenta una crisis en el mercado de medicamentos marcada por tres problemas: precios elevados, robo de insumos y falsificación de productos. Diversos estudios y denuncias señalan que algunos medicamentos cuestan entre 185% y 300% más que en países vecinos como El Salvador y México, lo que convierte al país en uno de los mercados más caros de Centroamérica.
A esta situación se suma el robo de medicinas en hospitales públicos. En 2024, el Ministerio de Salud denunció la sustracción de más de Q3.2 millones en medicamentos en el Hospital de Amatitlán, caso que derivó en capturas e investigaciones por desabastecimiento.


