Quienes llegaron a la ciudad española permanecen ocultos para evitar cruzarse con agentes policiales, que les piden volver a su país ante la imposibilidad de deportarlos. Según el Gobierno ceutí, son entre 3000 y 5000 personas, pero otros balances elevan la cifra a 10000
Aunque la oleada migratoria que provocó una invasión a la ciudad española de Ceuta parece haber mermado, hay grupos de ciudadanos marroquíes escondidos en parques, montañas o deambulando a simple vista por las calles. Patrullas policiales y militares buscan convencerlos de regresar a su país de origen, pero el intento ha sido infructuoso.
El balance del Gobierno ceutí indica que unas 80000 personas habrían entrado desde Marruecos al enclave español, mientras que el Ministerio de Interior de la gestión de Pedro Sánchez asegura que más de 53000 han regresado a Marruecos de forma «voluntaria». Se desconoce que ha pasado con las otras 27000, ya que no hay un balance oficial unificado sobre los migrantes irregulares que permanecen en Ceuta.
Un reporte de ABC asegura que en colinas ubicadas frente a la playa «acampa una veintena de personas». Estos migrantes irregulares, al carecer de un plan y documentos, solo salen de sus escondites «en contadas ocasiones» para buscar comida, burlando «los controles de seguridad a través de zonas boscosas para que no los reconduzcan». Y es que la reciente sentencia del Tribunal Supremo ratificó una prohibición de realizar deportaciones «en caliente». Por eso el Gobierno socialista de Pedro Sánchez habla de devoluciones «voluntarias» a Marruecos. El problema surge con aquellos que se rehúsan a regresar a su país, tras ingresar a España evadiendo los mecanismos legales.
Migrantes irregulares ocultos en montañas y parques
El portal The Objective menciona un escenario similar, con migrantes «ocultos en parques y en lugares donde pueden pasar desapercibidos». Desde las montañas se deslizan colina abajo cuando el terreno no es estable, aferrándose a raíces para trepar. Uno de los grupos, mencionado por ABC, se esconde en un espacio «rodeado de árboles y una barrera formada por ramas». La mayoría son hombres, tres mujeres y menores «de catorce y quince años».
Esto lleva a que fuentes del Gobierno ceutí mencionen que entre 3000 y 5000 migrantes irregulares todavía se encuentran en Ceuta, según El Mundo. Juan Jesús Vivas, presidente de la ciudad autónoma, dijo que todavía «hay varias miles de personas que deben ser retornadas y existe un clima marcado por la inquietud y la preocupación». En paralelo, los vecinos temen que ocurran incidentes.

El escenario luce poco alentador, ante la responsabilidad que Pedro Sánchez atribuye únicamente al Tribunal Supremo por la invasión a Ceuta. A su vez, magistrados de la Corte califican como «una indecencia tremenda» las palabras del presidente del Gobierno español. Sánchez y medios afines también culpan a las redes sociales del episodio, aunque desde hace años el mandatario ha promovido una política migratoria permisiva con quienes llegan a España por fuera de la ley.
La advertencia de Francia y la lentitud de las repatriaciones
La repatriación de los migrantes irregulares en Ceuta incluye «procedimientos individualizados de expulsión que se prolongarán durante meses», según las fuentes judiciales que declararon a The Objective. En un primer paso, la Policía Nacional «debe identificar a la persona que está en situación irregular y levantar un acta que debe notificarse al interesado». El Estado concede el derecho a un abogado –pagado por los contribuyentes– y un intérprete si no habla español.

Luego llega la etapa de las alegaciones y presentación de pruebas por parte del migrante. Finalmente, la Delegación del Gobierno de Ceuta dicta una resolución. Sin embargo, la falta de personal complica el panorama. Si la personas solicita asilo «el proceso de repatriación se paraliza, pudiendo demorar la expulsión hasta dos y tres años».
El resultado es una situación insostenible para el sistema legal, a lo que se suman al menos 1206 menores extranjeros no acompañados, quienes permanecen en los centros de acogida de Ceuta y Melilla. A gran escala, las complicaciones podrían trasladarse a parte de Europa, de acuerdo con la advertencia del eurodiputado francés Aleksandar Nikolic, para quien los miles de migrantes que llegaron en los últimos días podrían trasladarse por el territorio europeo. Nikolic menciona «entre 10000 y 15000» personas que permanecen en la ciudad española. Una cifra mayor a la que contabiliza el Gobierno ceutí.

Oriana Rivas
Periodista venezolana radicada en Buenos Aires. Investigación para las fuentes de política y economía. Especialista en plataformas digitales y redes sociales.

