Una revisión científica liderada por la Universidad de Cambridge encontró que la contaminación del aire está asociada con un mayor riesgo de desarrollar Parkinson.

El análisis examinó 42 estudios realizados en América del Norte, Europa y Asia, incluidos 26 trabajos centrados en esta enfermedad neurodegenerativa.

Los investigadores determinaron que por cada aumento de 5 microgramos por metro cúbico (µg/m³) de partículas finas PM2.5, el riesgo de Parkinson aumenta cerca de 10 %. Asimismo, por cada incremento de 15 µg/m³ de partículas PM10, el riesgo se eleva en 18 %.

Las PM2.5 pueden penetrar los pulmones y llegar al torrente sanguíneo, afectando órganos como el cerebro. El estudio no halló evidencia concluyente sobre una relación similar con la esclerosis múltiple o enfermedades de la neurona motora. Los expertos consideran que mejorar la calidad del aire podría ayudar a reducir futuros casos de Parkinson.

