La suspensión de la Tarjeta de Identificación Consular (TICG) sigue afectando a más de 4 millones de guatemaltecos que viven en Estados Unidos, muchos de ellos en condición migratoria irregular. El documento dejó de emitirse en enero de 2026 y, aunque el Ministerio de Relaciones Exteriores (Minex) asegura que el trámite se reanudará durante el segundo semestre del año, todavía no existe una fecha concreta.
La TICG, que tenía un costo de US$25 y una vigencia de cinco años, es utilizada para identificarse ante autoridades locales, abrir cuentas bancarias, cobrar cheques, alquilar viviendas, realizar trámites y facilitar el envío y recepción de remesas. Organizaciones migrantes advierten que la falta de este documento aumenta la vulnerabilidad de los connacionales frente a controles migratorios, detenciones y posibles procesos de deportación.

