Charles Leclerc tiene muchos motivos para poner al triunfo logrado este domingo en el Gran Premio de Gran Bretaña en un sitial importante.

El monegasco está acostumbrado a eso de ganar en sitios icónicos, a pesar de que no llega a completar los dedos de sus dos manos cuando enumera sus festejos. Pero dentro de ese grupo de nueve, Silverstone, la catedral donde la Fórmula 1 nació hace 76 años, se suma a Monza, Mónaco y Spa-Francorchamps, sitios con peso histórico si los hay.

Vaya si elige escenarios de gala, de esos de galera y bastón, para celebrar en el primer peldaño del podio. Pero su triunfo en la novena fecha del ejercicio 2026 tiene otros puntos que lo engalanan aún más.


