Un estudio publicado en JAMA Network Open reveló que seguir una dieta antiinflamatoria puede reducir hasta en un 30% el riesgo de desarrollar demencia, incluso en personas con predisposición biológica.

La investigación, liderada por el Instituto Karolinska de Suecia, dio seguimiento durante 15 años a casi 1,900 adultos mayores y comparó la dieta mediterránea, las recomendaciones saludables tradicionales y una dieta antiinflamatoria.

Esta última mostró el mayor efecto protector al disminuir la inflamación crónica, un factor asociado al deterioro cerebral.
Los especialistas recomiendan consumir frutas, verduras de hoja verde, pescados grasos, nueces, legumbres, granos integrales, aceite de oliva y aguacate, mientras aconsejan limitar carnes rojas, alimentos ultraprocesados, harinas refinadas y bebidas azucaradas para favorecer la salud del cerebro.


