El saldo pendiente es de al menos 10000 millones de dólares, según un informe de Estados Unidos. Pero la deuda total del país sudamericano es más elevada y complica las posibilidades de pago, cuyas consecuencias también padecerán los venezolanos
La deuda de 240.000 millones de dólares, acumulada por Venezuela tras casi 30 años de régimen chavista, avizora que el compromiso contraído con China deberá esperar. Y es que los acuerdos de petróleo a cambio de préstamos con el gigante asiático también forman parte del monto total que adeuda el país sudamericano. Expertos independientes afirman que la cuantiosa cifra equivale a más del 200 % de su actual PIB.Referencia geográfica
Como resultado, podrían complicarse aquellas conversaciones que Pekín había iniciado con altos funcionarios de Venezuela y EE.UU., tras la captura del dictador Nicolás Maduro en enero de este año. Tanto el régimen comunista de Xi Jinping como bancos chinos estaban inmersos en una campaña «para asegurar sus intereses económicos y crediticios», según información que trascendió en ese momento. No hay aún declaraciones oficiales sobre la deuda entre Venezuela y China, pero el monto total que adeuda Caracas adelanta la complejidad que significará la reestructuración de estos compromisos y sus consecuencias para los venezolanos.
Bajo la dictadura del fallecido Hugo Chávez, y el mandato de su sucesor, Nicolás Maduro, China prestó decenas de miles de millones de dólares a Venezuela mediante un esquema de préstamos garantizados con petróleo. Es decir, el gigante asiático entregaba dinero y su socio sudamericano devolvía el préstamo enviando cargamentos de crudo en lugar de hacer pagos en efectivo. El saldo pendiente es de al menos 10000 millones de dólares, según el informe más reciente de la Comisión de Revisión Económica y de Seguridad del Congreso de Estados Unidos.
Cada familia debe más de 1300 dólares a China
Si se distribuyera la deuda pública estimada en 240.000 millones de dólares, entre los 28,6 millones de habitantes que residen actualmente en Venezuela, el resultado sería un monto equivalente a unos 8382 por persona, o 33500 dólares para una familia de cuatro integrantes. Aunque no significa que cada venezolano vaya a recibir una factura, la estimación sirve como indicador económico para ilustrar la magnitud del compromiso.
Si trasladamos esta proyección a la deuda estimada de 10000 millones de dólares con China, cada venezolano residente en el país debe el equivalente a unos 349 dólares, en una familia de cuatro personas el número asciende a 1397 dólares. La cifra contrasta con los 130 bolívares del salario mínimo vigente, equivalente a 0,20 centavos de dólares, según el tipo de cambio oficial.
En otras palabras, la deuda de Venezuela con China equivale a unos 1670 salarios mínimos mensuales por habitante. Para pagarla, un venezolano que percibe únicamente el salario mínimo necesitaría cerca de 139 años para reunir una suma equivalente a esa deuda, sin gastar nada de esto.
Venezuela depende del precio del petróleo para pagar
Estimaciones elaboradas a partir de información que será presentada a los acreedores y de cálculos de mercado sobre distintos tipos de pasivos, desglosan el total de la deuda de Venezuela y especifican cuánto debe recibir China. Según un análisis divulgado por Financial Times eso incluye unos 60000 millones de dólares en bonos soberanos y de PDVSA, otros 40000 millones de dólares en intereses acumulados.
Al mismo tiempo, se registran entre 30000 y 50000 millones de dólares en deudas comerciales, más de 20000 millones en laudos arbitrales, entre 10000 y 20000 millones con China, unos 6000 millones de dólares a Rusia y alrededor de 4000 millones con bancos de desarrollo. Tales montos generan el análisis de economistas, quienes consideran que una deuda de este tamaño difícilmente pueda resolverse en pocos años. Incluso con una reestructuración profunda, el proceso podría extenderse durante varias décadas.
En cuanto a la deuda puntual con China, dependerá de plazos que acepten los acreedores, así como posibilidades que estos ofrezcan de reestructuración. Del lado venezolano, este queda atado la evolución del precio del petróleo y la producción de PDVSA. En el largo plazo, ambos indicadores también revelarán cuánto crecimiento económico tendrá el país en las próximas décadas y qué porcentaje de sus ingresos se destinarán al pago de la deuda.

Oriana Rivas
Periodista venezolana radicada en Buenos Aires. Investigación para las fuentes de política y economía. Especialista en plataformas digitales y redes sociales.

