El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, retiró el histórico Air Force One, un Boeing 747-200B que sirvió durante 35 años a varios mandatarios. De forma temporal, utilizará un avión Boeing 747 donado por la familia real de Catar, mientras se completan los nuevos aviones presidenciales encargados a Boeing.
El Pentágono informó que la adaptación de la aeronave catarí costó US$400 millones, muy por debajo de los US$5 mil 600 millones estimados para los nuevos modelos. Detractores critican la decisión por posibles conflictos éticos y preocupaciones de seguridad.
Trump sostiene que la medida permitirá ahorrar dinero a los contribuyentes mientras llegan las aeronaves definitivas.


