Los Países Bajos enfrentan crecientes desafíos por el aumento del nivel del mar y los efectos del cambio climático, pese a contar con uno de los sistemas de defensa hídrica más avanzados del mundo.

Las históricas Obras del Delta continúan protegiendo al país, pero expertos advierten que será necesario modernizar infraestructuras, aumentar inversiones y combinar soluciones tecnológicas con estrategias basadas en la naturaleza.

Además de contener el mar, el país trabaja en la gestión de ríos, sequías y resiliencia urbana mediante proyectos innovadores que buscan convivir con el agua en lugar de combatirla.


