Guatemala y Taiwán impulsan convertir al bambú en una herramienta clave para generar créditos de carbono y atraer inversiones internacionales vinculadas a la mitigación del cambio climático.
El MAGA con apoyo de Taiwan ICDF, busca aprovechar la alta capacidad del bambú para capturar CO₂, ya que puede absorber entre 20 y 40 toneladas por hectárea al año, superando a muchas especies forestales tradicionales.
El bambú ofrece oportunidades económicas para comunidades rurales mediante la producción de muebles, materiales de construcción y otros derivados.
El programa piloto de 100 hectáreas, con la meta de expandirse a 1,000 hectáreas a nivel nacional.
El objetivo es posicionar a Guatemala como líder regional en créditos de carbono basados en bambú, generar empleo rural y fortalecer su participación en el creciente mercado global de financiamiento climático.


