El sacerdote dominico Rafael Aragón denunció que Rosario Murillo pretende controlar la Iglesia católica y asumir el liderazgo religioso en Nicaragua.
Desde el exilio, Aragón aseguró que el régimen de Daniel Ortega busca desplazar la influencia moral y social de la Iglesia tras las protestas de 2018, cuando templos dieron refugio a manifestantes perseguidos.
Según el religioso, el gobierno supervisa procesiones, celebraciones religiosas y limita las prédicas sacerdotales mediante operadores políticos.
También comparó el modelo impulsado por Murillo con el sistema aplicado durante la dictadura de Francisco Franco en España.
Aragón criticó además al cardenal Leopoldo José Brenes por mantener una postura considerada demasiado conciliadora frente al oficialismo.

