Kevin Warsh fue confirmado por el Senado de Estados Unidos como nuevo presidente de la Reserva Federal de los Estados Unidos para un mandato de cuatro años, tras una votación de 54 a favor y 45 en contra en una sesión marcada por la polarización política. Exgobernador del banco central y con experiencia en el sector privado, Warsh asumirá el cargo con el compromiso de impulsar reformas en la institución y definir una nueva etapa de política monetaria.
Su nombramiento ocurre tras la salida de Jerome Powell, luego de un periodo de inflación elevada posterior a la pandemia, que se mantuvo por encima del objetivo del 2 % durante más de cinco años, lo que generó descontento social y complicó el acceso a alquileres, automóviles y alimentos. El presidente Donald Trump ha insistido en la necesidad de reducir las tasas de interés, aumentando la expectativa sobre los cambios en la gestión económica de Estados Unidos.

