La economía europea enfrenta en la primavera de 2026 su mayor combinación de riesgos desde la crisis energética de 2022. La guerra en Irán y el cierre del Estrecho de Ormuz impulsaron el precio de la energía y elevaron la inflación de la Eurozona al 3 %. El FMI advirtió que el conflicto podría restar hasta 1,7 puntos al crecimiento económico.
El PIB europeo apenas avanzó 0,1 % en el primer trimestre, cerca del estancamiento. Ante este panorama, el BCE podría subir las tasas de interés en junio para contener la inflación, actualmente estimada en 2,7 % para finales de 2026.

