La bioquímica francesa Jessie Inchauspé advirtió que un vaso de jugo de naranja contiene aproximadamente 25 gramos de azúcar, una cantidad similar a la de una gaseosa cola. La especialista explicó que, al exprimir la fruta, se elimina la fibra natural que ralentiza la absorción del azúcar, provocando picos rápidos de glucosa en la sangre.

Inchauspé señaló que comer fruta entera no genera el mismo impacto metabólico, ya que la fibra y el agua ayudan a moderar la absorción. Según la experta, los picos de glucosa pueden causar cansancio, hambre, antojos e inflamación, además de aumentar el riesgo de diabetes tipo 2 y otros problemas de salud a largo plazo.

La investigadora también recomendó hábitos para controlar la glucosa, como iniciar las comidas con vegetales, reducir el azúcar en el desayuno y realizar actividad física después de comer. Además, recordó que la OMS recomienda no superar los 25 gramos diarios de azúcar.


