Especialistas de la Cleveland Clinic y la Fundación Española de la Nutrición identificaron al kiwi, las cerezas y la banana como frutas que pueden mejorar la calidad del sueño gracias a sus nutrientes y compuestos naturales. El kiwi contiene serotonina, melatonina, antioxidantes y fibra, lo que ayuda a conciliar el sueño y reducir despertares nocturnos. Estudios indican que consumir dos kiwis antes de dormir puede mejorar el descanso hasta en un 30 %.

Las cerezas, especialmente las ácidas, aportan melatonina natural y polifenoles antiinflamatorios que favorecen ciclos de sueño más estables y prolongan el sueño profundo. Por su parte, la banana contiene triptófano, vitamina B6, magnesio y potasio, nutrientes que relajan el sistema nervioso y muscular.

Los expertos recomiendan consumir estas frutas aproximadamente una hora antes de acostarse y acompañar este hábito con rutinas saludables, como evitar pantallas y mantener horarios regulares de descanso, para potenciar sus beneficios sobre el sueño.


