Este 28 de julio se conmemora el Día Mundial contra la Hepatitis, una fecha impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para visibilizar el impacto de estas enfermedades, fomentar el testeo y facilitar el acceso al tratamiento. La efeméride conmemora el nacimiento del profesor Baruch Samuel Blumberg, Premio Nobel, descubridor del virus de la hepatitis B.
Según la Alianza Mundial contra la Hepatitis (WHA), más de 300 millones de personas viven con hepatitis viral, y nueve de cada 10 desconocen su diagnóstico.

Las hepatitis virales son infecciones que inflaman o dañan al hígado y pueden mantenerse silenciosas durante años. “Las hepatitis virales representan una elevada carga de enfermedad y mortalidad a nivel mundial. Se estima que el 57% de los casos de cirrosis hepática y el 78% de los casos de cáncer primario de hígado son debidos a infecciones por los virus de la hepatitis”, informaron en la OMS.

Desde los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH, por sus siglas en inglés), han divulgado que la inflamación es una hinchazón que ocurre cuando los tejidos del cuerpo se lesionan o se infectan. La inflamación puede dañar los órganos. Los investigadores han descubierto diferentes tipos de virus que causan hepatitis, incluyendo hepatitis A, B, C, D y E”.

“Hoy podemos imaginar un futuro sin hepatitis virales, pero para eso necesitamos que las personas completen el esquema de vacunación, se testeen y que aquellos que den positivo reciban tratamiento tempranamente”, señaló el doctor Esteban González Ballerga, presidente de la Sociedad Argentina de Hepatología (SAHE). “En nuestro país, podrían tomarse las medidas necesarias orientadas a lograrlo, pero falta también información clara y sostenida para que la gente acceda al cuidado de su salud”.
Muchas veces, los síntomas aparecen recién cuando el daño hepático ya es severo. Por eso, enfatizan la necesidad de realizar controles incluso en ausencia de molestias. También instan a que quienes ya recibieron un diagnóstico, pero no están bajo seguimiento médico, retomen el contacto con el sistema de salud para evitar complicaciones como cirrosis, insuficiencia hepática o cáncer.


