La tensión en Middle East aumentó nuevamente luego de que el presidente de United States, Donald Trump, rechazara la contrapropuesta presentada por Iran para poner fin al conflicto regional que ya cumple diez semanas. Trump calificó la respuesta iraní como “totalmente inaceptable”, sin revelar detalles del contenido.
La decisión provocó una fuerte subida en los precios internacionales del petróleo debido a la creciente preocupación sobre el estrecho de Ormuz, ruta clave para el transporte mundial de crudo. Irán respondió advirtiendo que no limitará represalias contra Estados Unidos y endureció controles marítimos en la zona.

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, aseguró que la guerra continuará mientras Teherán mantenga capacidad nuclear activa. Mientras tanto, aumentan los incidentes con drones y las amenazas militares en el Golfo, elevando la preocupación internacional sobre una posible expansión del conflicto y nuevos impactos económicos globales.

