WhatsApp ha comenzado a implementar su nuevo diseño llamado “Liquid Glass”, una actualización que introduce transparencias, efectos de profundidad y animaciones más fluidas para modernizar la experiencia de usuario. Este rediseño incluye una barra de pestañas flotante, teclado translúcido y menús más dinámicos, alineándose con tendencias actuales en interfaces móviles.
El despliegue es progresivo y automático, inicialmente en dispositivos iOS con versiones recientes de la app, por lo que no todos los usuarios lo verán de inmediato. Además, no existe una opción manual para activarlo o desactivarlo.

La actualización también marca un cambio importante: solo los dispositivos con sistemas operativos actualizados podrán acceder a “Liquid Glass” y a futuras funciones. Modelos antiguos, como iPhone 5 o algunos Android de generaciones pasadas, quedarán sin soporte, lo que responde a razones de seguridad, compatibilidad y eficiencia.

En este contexto, la plataforma refuerza la necesidad de mantener los dispositivos actualizados. También recomienda gestionar el almacenamiento, especialmente en Android, para evitar saturación por archivos acumulados y garantizar un mejor rendimiento de la aplicación.


