Donald Trump amenazó con abandonar la protección del estrecho de Ormuz, dejando su seguridad en manos de las naciones que dependen de esa ruta petrolera y que no respondieron a su llamado para formar una coalición militar.
En mensajes en Truth Social, Trump afirmó que Estados Unidos no necesita el paso marítimo —por donde transita el 20% del comercio global de hidrocarburos— y sugirió que los “aliados” que no cooperan deberían hacerse responsables de su defensa.
La advertencia se produce tras el cierre de facto del corredor por Irán y los rechazos de la OTAN, Australia, Japón y Corea del Sur a su petición de garantizar la navegación ante los ataques iraníes.
Trump calificó a Irán como “estado patrocinador del terrorismo número uno” y criticó específicamente a China, Francia y otros países por su falta de entusiasmo. Subrayó que, a diferencia de EE.UU., Europa y Asia dependen críticamente del petróleo de la región, y advirtió a la OTAN que enfrentará un “futuro muy malo” si no cumple con lo que considera su obligación de proteger intereses compartidos.


