A pesar de las acciones de las autoridades, 55 basureros clandestinos continúan operando en distintos sectores de la ciudad de Guatemala, afectando el ornato urbano y la salud pública. Estos verteros ilegales se concentran principalmente en las zonas 3, 7 y 18, así como en municipios aledaños como Mixco, Villa Nueva y Amatitlán.
Si bien la Municipalidad reporta una reducción significativa desde los 438 puntos detectados en 2010, el problema persiste debido a que los focos de contaminación se trasladan constantemente. Los basureros suelen formarse en calles poco transitadas, terrenos abandonados y orillas de ríos, generando malos olores, plagas de insectos y roedores, además de riesgos sanitarios para los vecinos.
Las autoridades han implementado videovigilancia y “bocinas inteligentes” que emiten advertencias al detectar movimiento, buscando disuadir a quienes depositan desechos en lugares no autorizados.


