Israel eliminó al ayatollah Ali Khamenei mediante la operación conjunta “Rugido del León” utilizando el misil experimental Blue Sparrow, capaz de abandonar la atmósfera y descender con precisión destructiva sobre el búnker subterráneo de Teherán.
El ataque, coordinado con Estados Unidos bajo el nombre “Furia Épica”, combinó años de inteligencia de las unidades 8200 y 9900 del ejército israelí —que mapearon el complejo y monitorearon las rutinas de seguridad— con guerra electrónica que neutralizó comunicaciones iraníes.

El misil, desarrollado por Rafael Advanced Defense Systems para simular amenazas Scud, mide 6.5 metros, pesa 1,900 kg y alcanza velocidades extremas tras ser lanzado desde aire, evadiendo sistemas de defensa.
La operación con 50 aviones y 100 bombas eliminó a Khamenei, su familia cercana y más de 40 altos mandos incluyendo comandantes de la Guardia Revolucionaria, destruyendo el principal centro de mando militar iraní. Fragmentos del proyectil hallados en Irak occidental confirmaron el alcance del ataque, que marca una evolución hacia neutralización quirúrgica de amenazas estratégicas en territorio enemigo.


