Solicitar y renovar un pasaporte en el Instituto Guatemalteco de Migración (IGM) se ha vuelto un proceso lento y frustrante para muchos guatemaltecos. En sedes como zona 4 de la capital y Quetzaltenango, los usuarios enfrentan esperas de hasta seis meses o más debido a la falta de cartillas y el sistema de citas implementado.
El problema no termina ahí. Muchos ciudadanos pierden la boleta de pago de Banrural durante la larga espera. Aunque el banco puede emitir un certificado que valida el pago, Migración no lo acepta. En su lugar, exige un segundo documento validado por ellos, que cuesta $15… ¡y debe pagarse nuevamente en Banrural! Esto ha sido calificado por usuarios como un cobro abusivo e innecesario.
Además, el call center del IGM ha sido duramente criticado por su mal servicio, falta de soluciones y respuestas groseras. En contraste, el personal que atiende de forma presencial en oficinas ha sido descrito como amable y eficiente.
Desde Noticiero El Vigilante instamos a las autoridades del IGM a corregir estas fallas, eliminar cobros injustificados y mejorar la atención al ciudadano.


